Pues os contaré que entre las actividades de vacaciones, ha estado la visita a la Isla de Imbros (Gökçeada para los turcos), la mayor de las islas turcas, situada frente a la península de Gallípolis. Pocos sitios en el mundo tienen tan bellas bahías como Gökçeada.
Allí he permanecido una semanita. Sus colinas, cubiertas por un contraste de matices verdes, dados por los pinos y los olivos, están salpicadas de fuentes sagradas y monasterios. Sus parajes naturales son, pues de gran belleza.
Como no podía ser menos he tomado un baño de lodos, terapia que los lugareños recomiendan y que resulta muy relajante. He tenido oportunidad de subir al Ayon Ilias, el techo de la isla con una altura de 562 metros. Desde alli se disfruta de unas bellísimas vistas de sus fértiles valles, recorridos por un río principal que antiguamente fue conocido como el Ilissos.