Sin duda la panorámica desde aquí es indescriptible. Si algo caracteriza el itinerario que estoy siguiendo (y por eso lo elegí
es el contacto y la visión del mar. Playas y zonas escarpadas se suceden para contemplar un mar Egeo de limpias aguas, al que se asoman olivares y pinares.
Pero no es cuestión de ponernos super serios. Por ello os invito a recorrer conmigo el Paseo de Kordon, uno de los ejes comerciales más importantes de Esmirna, con gran cantidad de modernos y elegantes establecimientos, donde comprar regalos y detalles sumamente bonitos. Son clásicos los paseos en coche de caballos. Y al caer la tarde trasladarnos al Malecón del Pasaporte, que une al ambiente de tiendas, sus cafeterias y lugares de expansión.
Esmirna es una ciudad cosmopolita, con una gran oferta de ocio para propios y extraños. Sin ir más lejos ayer domingo tuve ocasión de asistir en el Centro Cultural a un concierto de la Orquesta Filarmónica del Egeo, que tiene su sede en esta ciudad. Este Centro Cultural es fuente de dinamización de la cultura local, pues amén de música, ofrece representaciones de ópera, ballet, y una cuidada cartelera teatral. Y en este campo del teatro, Esmirna cuenta con un prestigioso Festival Internacional que cada año abre la ciudad a la magia de las más variadas representaciones y estilos teatrales.